Erase una ver una buena idea, materializada por un hombre visionario. Consistía dicha idea en tomar elementos del tradicionalismo político nacional, agregarle libertad de emprendimiento, darle sentido cristiano y opción preferencial por los más pobres. ¿Resultado de la mezcla? Un partido renovador, novedoso, que se sentía distante –en la mayoría de los casos- de la derecha tradicional, conservadora y tantas veces derrotada. Un partido que renegaba de la política tradicional, nacido en el gobierno y no en la oposición, y por ende con vocación de liderazgo. Por eso, como sabían sus fundadores, sus detractores los odiaban, pues como decía su principal líder, “nos temen, y nos temen porque nos saben irreductibles”
Han pasado 25 años, cuatro elecciones presidenciales, cinco parlamentarias, cinco de alcaldes y concejales, un plebiscito y dos mártires desde el acto fundacional de la UDI. Y ciertamente dicho partido ya no es igual a como lo diseñó Jaime Guzmán. Bueno, en parte lo es: es el partido que le quitó la hegemonía a los demócrata-cristianos, haciendo que su lugar lo ocuparan los demócrata-independientes. Y es el partido que le quitó palmo a palmo a la izquierda sectores que eran irreductiblemente “rojos”: donde el abuelo y el padre votaban comunista, hoy probablemente el nieto e hijo vota UDI.
Claro, parcialmente el sueño de Guzmán se cumplió. Hoy la UDI es, electoralmente, el primer partido del país. El con más diputados y senadores. El único de la oposición que ha llevado a un candidato presidencial con posibilidades reales de ganar: entre nosotros, nadie me quitará de la cabeza que la primera vuelta no la perdió Lavín ni la ganó Lagos, sino que la ganaron para sí los apoderados de la Concertación. En síntesis, el único capaz de generar alternancia en el poder.
Precisamente, la vez que estuvo más cerca del “cielo político” fue con quien fue secretario general del partido mientras Jaime lo dirigía. Joaquín Lavín y las “soluciones a los problemas reales de la gente” llevaron a la UDI a experimentar la sensación de poder tocar el poder. Y con la popularidad de Lavín, la UDI obtuvo un importante incremento en sus diputados y senadores (2001) y en Alcaldes y concejales (2002).
Y es aquí donde empezó el problema: el éxito mal administrado es sinónimo de pobreza futura. Con el éxito, sucedió que a Suecia 286 llegaron toda clase de individuos… y con ellos la corruptela. Muchos de los que hoy detentan cargos de importancia en la administración municipal no habrían pasado los más mínimos test de blancura de Guzmán, que los militantes de la antigua UDI vivieron en forma dura, casi insufrible. Especialmente, en el plano municipal, donde sí había dinero para pagarle al (o a la) que golpeó puertas durante la Campaña, para aceptar coimas o prebendas, para suscribir contratos de licitación, jugosas maneras de asegurarse la vida, o para que el jardín de la casa pudiera ser construido y regado con fondos municipales. Ahí, en el poder, abundaron los ingenuos y los corruptos. Y la mezcla de aquellos es explosiva y peligrosa.
Al final, el “cambio” efectivamente cambió a la UDI. Pero no creo que haya sido el desapego a la doctrina –Si Guzmán votó por Gabriel Valdés para la presidencia del Senado era porque tenía clara la diferencia entre estrategia y contenido- ni el énfasis en el marketing político. El cambio, el mal cambio, fue que los corruptos
Pareciera, en todo caso, que es el momento que la reserva moral que queda en la UDI se haga cargo de su destino. Ello genera más preguntas que respuestas ¿Habrá que intervenir los municipios? ¿Hasta cuánto y con quienes se puede ser inflexibles? ¿Sólo con ellos, o también habrá que serlo con los ingenuos que permitieron que los ladrones tomaran con sus manos el dinero de todos?
Sin dudas, para los formados por Guzmán, el escenario de combatir la corrupción es novedosamente doloroso, pues ¿cómo vencer aquello que no se conoce? Sin dudas, hay más dudas que certezas en un camino que al UDI típico le son ajenos: pero si dicho partido pretende subsistir habrá de tomar medidas prontas, pues de lo contrario el cáncer de la corruptela se enquistará para siempre.
Y es que a veces en política y en la vida en general hay que estar dispuesto a perder para ganar. Nos recuerda cada Semana Santa que el costo de hacer lo correcto no es tan alto si se compara con la Victoria final. En este caso, el sacrificio de algunos corruptos serviría para salvar aquella buena original idea de Guzmán.
Sunday, March 23, 2008
Thursday, March 20, 2008
Semana Santa
Cuando era adolescente, y la política estaba de moda, no me gustaba Jaime Guzmán. En efecto, me daba lata. Pensaba que era un derechista tradicional más, y la derecha no me era una opción particularmente atractiva.
Sin embargo, debo confesar algo: cuando el domingo 15 de abril de 1990, apenas asumido como senador, Guzmán publicó en La Tercera un artículo sobre Semana Santa, algo me hizo sentido: se trataba de un cristiano en política, más que un político cristiano, un político que valía la pena seguir. Desde entonces me dediqué a observarlo con atención, y a anhelar poder tener clases de derecho constitucional con él... pero unos terroristas de izquierda lo mataron antes.
Quiero aprovechar la fecha para rescatar de dicha publicación un pasaje de ella que en esos años me llamó la atención, y que todavía me parece simplemente brillante. Les pido a los lectores que noten cómo Guzmán expone esta compleja verdad de fe con una simpleza increible.
"La Pasión de Cristo, que en esta semana hemos rememorado, tiene sentido
redentor, porque tras Su muerte vino Su resurrección, que hoy celebramos. De lo
contrario, “vana es nuestra fe” (1 Cor. 15, 17).
"Pero si efectivamente creemos –con toda la intensidad de nuestro espírituque
Cristo resucitó, creeremos con igual fuerza que Él volverá glorioso a coronar y
poner término a la historia."
Felices Pascuas para todos!
Sin embargo, debo confesar algo: cuando el domingo 15 de abril de 1990, apenas asumido como senador, Guzmán publicó en La Tercera un artículo sobre Semana Santa, algo me hizo sentido: se trataba de un cristiano en política, más que un político cristiano, un político que valía la pena seguir. Desde entonces me dediqué a observarlo con atención, y a anhelar poder tener clases de derecho constitucional con él... pero unos terroristas de izquierda lo mataron antes.
Quiero aprovechar la fecha para rescatar de dicha publicación un pasaje de ella que en esos años me llamó la atención, y que todavía me parece simplemente brillante. Les pido a los lectores que noten cómo Guzmán expone esta compleja verdad de fe con una simpleza increible.
"La Pasión de Cristo, que en esta semana hemos rememorado, tiene sentido
redentor, porque tras Su muerte vino Su resurrección, que hoy celebramos. De lo
contrario, “vana es nuestra fe” (1 Cor. 15, 17).
"Pero si efectivamente creemos –con toda la intensidad de nuestro espírituque
Cristo resucitó, creeremos con igual fuerza que Él volverá glorioso a coronar y
poner término a la historia."
Felices Pascuas para todos!
Saturday, March 15, 2008
Rajoy y "el desalojo" ¿Amor ciego?
Todos los analistas parecen coincidir que las elecciones en España no las ganó Rodríguez Zapatero, sino que las perdió el PP. Especialmente Rajoy. El tema es preocupante para los que esperamos la alternancia en el poder en Chile, pues como señala Von Hayek en su clarificador “Camino de Servidumbre”, en muchas oportunidades son los peores los que se ponen a la cabeza del gobierno.
No todo es tan malo. Rajoy consiguió para el Partido Popular (PP) aumentar sus escaños en la Cámara, cosa siempre destacable. Utilizando tecnología política de punta, transmitiendo toda la información electoral y acceso a redes de Facebook, Youtube o Tuenti, y con una poderosa página web, logó acercarse a un electorado más joven. Sin duda es un acierto que el tal vez no tan carismático líder del PP haya compartido con sus seguidores sus canciones preferidas ("Every breath you take", de The Police, "With a little help from muy friends", de The Beatles en la versión de Joe Cocker, y "La chica de ayer de ayer" de Nacha Pop) y sus películas ("Regreso al futuro" de Robert Zemeckis, "Tesis" de Alejandro Amenabar, y "El abuelo" de José Luis Garci), como lo hizo en la entrada 'El despacho de Rajoy' .
Sin embargo, y sin ser en ningún caso experto en política española, de acuerdo con lo que amigos míos me han transmitido los puntos débiles de la campaña de Rajoy consisten en que haber sido arrastrado, una vez más, a ser el candidato del “no”: no al terrorismo de ETA, no a la inmigración indiscriminada, no a los matrimonios homosexuales… Obviamente, semejante cantidad de “no” espanta a cualquiera. Ello demuestra que Rajoy y su campaña no recordaron algo que Aristóteles decía hace más de dos milenios y medio: que la política no es racional, sino emocional.
Lo aprendieron muy bien los publicistas de izquierda en Chile ¿En qué se basó la mítica campaña del “no” en el plebiscito de 1988? En cualquier cosa, menos en votar que no. En generar un ámbito de cambio alegre, esperanzador, idealista. Obviamente ello no significó dejar de destacar los aspectos negativos del Gobierno Militar, pero sin dudas los expertos electorales y publicitarios del “no” supieron matizar la diferencia entre el optimismo de un arcoíris y la oscuridad de una protesta negativa
Los electorados duros no dejarán de votar por las ideas duras, pero todo indica que la gente, para modificar su intención de voto, requiere de un sueño. Veamos a Barack Obama, en EEUU. El re-encantamiento que ha producido en su electorado, que lo tiene al borde de derrotar a la “invencible” Hillary Clinton, consiste en la vieja pero recurrente necesidad del electorado de… soñar. Si, soñar con un futuro mejor, con esperanza, con un líder que represente la manera de alcanzar ese sueño.
¿Qué lecciones se pueden extraer de esto? Dos, en apariencia muy simples: una, que los candidatos del “no” generalmente pierden. O sea, pueden aumentar sus votos, pero pierden la elección. Dos, que hay que transmitir un sueño para ganar la elección: los candidatos que no sueñan y no transmiten sus sueños, pierden.
Ojalá lo entiendan a tiempo en Chile los que proponen el “desalojo” como mecanismo de ganar elecciones. Para ganar no bastará acusar constitucionalmente a una ministra, ni quejarse de la delincuencia o la corrupción. Ello es importante… pero no lo es todo. Falta un sueño, un proyecto desafiante, uno que, solo ofreciendo “sangre, sudor y lágrimas” sea capaz de cautivar a ese 4% que se necesita para ganar la presidencial.
Y hasta aquí Piñera y su “desalojo” no lo están consiguiendo. El "amor ciego" por el "no" no lleva a nadie a la Presidencia
No todo es tan malo. Rajoy consiguió para el Partido Popular (PP) aumentar sus escaños en la Cámara, cosa siempre destacable. Utilizando tecnología política de punta, transmitiendo toda la información electoral y acceso a redes de Facebook, Youtube o Tuenti, y con una poderosa página web, logó acercarse a un electorado más joven. Sin duda es un acierto que el tal vez no tan carismático líder del PP haya compartido con sus seguidores sus canciones preferidas ("Every breath you take", de The Police, "With a little help from muy friends", de The Beatles en la versión de Joe Cocker, y "La chica de ayer de ayer" de Nacha Pop) y sus películas ("Regreso al futuro" de Robert Zemeckis, "Tesis" de Alejandro Amenabar, y "El abuelo" de José Luis Garci), como lo hizo en la entrada 'El despacho de Rajoy' .
Sin embargo, y sin ser en ningún caso experto en política española, de acuerdo con lo que amigos míos me han transmitido los puntos débiles de la campaña de Rajoy consisten en que haber sido arrastrado, una vez más, a ser el candidato del “no”: no al terrorismo de ETA, no a la inmigración indiscriminada, no a los matrimonios homosexuales… Obviamente, semejante cantidad de “no” espanta a cualquiera. Ello demuestra que Rajoy y su campaña no recordaron algo que Aristóteles decía hace más de dos milenios y medio: que la política no es racional, sino emocional.
Lo aprendieron muy bien los publicistas de izquierda en Chile ¿En qué se basó la mítica campaña del “no” en el plebiscito de 1988? En cualquier cosa, menos en votar que no. En generar un ámbito de cambio alegre, esperanzador, idealista. Obviamente ello no significó dejar de destacar los aspectos negativos del Gobierno Militar, pero sin dudas los expertos electorales y publicitarios del “no” supieron matizar la diferencia entre el optimismo de un arcoíris y la oscuridad de una protesta negativa
Los electorados duros no dejarán de votar por las ideas duras, pero todo indica que la gente, para modificar su intención de voto, requiere de un sueño. Veamos a Barack Obama, en EEUU. El re-encantamiento que ha producido en su electorado, que lo tiene al borde de derrotar a la “invencible” Hillary Clinton, consiste en la vieja pero recurrente necesidad del electorado de… soñar. Si, soñar con un futuro mejor, con esperanza, con un líder que represente la manera de alcanzar ese sueño.
¿Qué lecciones se pueden extraer de esto? Dos, en apariencia muy simples: una, que los candidatos del “no” generalmente pierden. O sea, pueden aumentar sus votos, pero pierden la elección. Dos, que hay que transmitir un sueño para ganar la elección: los candidatos que no sueñan y no transmiten sus sueños, pierden.
Ojalá lo entiendan a tiempo en Chile los que proponen el “desalojo” como mecanismo de ganar elecciones. Para ganar no bastará acusar constitucionalmente a una ministra, ni quejarse de la delincuencia o la corrupción. Ello es importante… pero no lo es todo. Falta un sueño, un proyecto desafiante, uno que, solo ofreciendo “sangre, sudor y lágrimas” sea capaz de cautivar a ese 4% que se necesita para ganar la presidencial.
Y hasta aquí Piñera y su “desalojo” no lo están consiguiendo. El "amor ciego" por el "no" no lleva a nadie a la Presidencia
Sunday, March 09, 2008
Ayudantes UAI
Como la vida es así, necesitaré ayudantes para la UAI en mis cursos de Derecho Constitucional y Teoría Constitucional. No, no sean mal pensados. Ricardo Sáez está estudiando su examen de grado, y quiero empezar a formar grupos de trabajo en la UAI para proyectos nuevos y entretenidos (para mi al menos)
Pido pocos requisitos. Citaré a Cristóbal Orrego y los suyos, y le meteré dos o tres más.
-Saber escribir en castellano; expertos en xat abstenerse
-Ser tolerante con los políticamente incorrectos (principalmente conmigo: sería fatal tener un ayudante que no me tolerara);
-Tener tiempo para trabajar muchas horas e intensamente y para ir a la UAI al menos dos veces a la semana;
-Conformarse con una paga MUY modesta, de la que conversaré con los preseleccionados.
-Tener notas acorde con el cargo, en especial en la disciplina en cuestión.
interesados, mail con CV a mbrunet@bemus.cl
Pido pocos requisitos. Citaré a Cristóbal Orrego y los suyos, y le meteré dos o tres más.
-Saber escribir en castellano; expertos en xat abstenerse
-Ser tolerante con los políticamente incorrectos (principalmente conmigo: sería fatal tener un ayudante que no me tolerara);
-Tener tiempo para trabajar muchas horas e intensamente y para ir a la UAI al menos dos veces a la semana;
-Conformarse con una paga MUY modesta, de la que conversaré con los preseleccionados.
-Tener notas acorde con el cargo, en especial en la disciplina en cuestión.
interesados, mail con CV a mbrunet@bemus.cl
¿Yasnagol o autogol?
Corría el año 2006, primero del presunto e inexistente “primer tiempo” del gobierno de Bachelet. Los Pinguinos, aquellos furiosos, emplumados y encorbatados –o enjumperados, en el caso femenino- animalitos políticos que irrumpieron en la escena nacional, modificando el esquema de la luna de miel presidencial, cobraron una víctima. El Ministro Zilic, quien había llegado al cargo en base a sus múltiples e innegables méritos políticos pero en ningún caso técnicos en materia de enseñanza, fue cesado en el cargo por la Mandataria. Su reemplazo, una joven, morenita, proveniente de la primera (¿o decimoquinta?) región: Yasna Provoste.
Simpática, con buena labia, “chora” –proviene de la zona de los choreros- en el total sentido de la palabra, con buena figuración pública, la Ministra lo tenía todo. Convicción, respaldo de la Presidenta, apoyo popular. “Yasnagol”, como fue rebautizada por los medios por sus méritos futbolísticos apreciables en cuanto evento le diera popularidad al Gobierno, era carta ganadora segura para la senatorial del 2009.
Todo andaba demasiado bien. Había capeado la tempestad de sus seiscientos y pocos puntos (dijo que era como los primeros pololeos, que uno los recordaba mejores de lo que fueron), logró salirse con la suya desmontando y desarticulando al movimiento pingüino. Podría decisrse que la Presidenta incluso vió en ella a una versión Bachelet 2.0: una mujer sin mucho contenido pero con popularidad y “look” popular, una versión corregida y aumentada de sí misma.
Pero todo cambió de la noche a la mañana para Provoste… y para mal. “Yasnagol” está en la mitad del camino a la caída, igual que en el memorable libro “La hoguera de las vanidades”, en la que el conjunto de circunstancias hizo que el exitoso Sherman McCoy fuera carne tierna con la que los grupos raciales y políticos se dieron un festín- Igualmente, nuestra querida Yasna pasó de exitosa a enjuiciada.Del éxito al fracaso. De la luz a la oscuridad.
¿Cómo pasó tamaña e imprevista desgracia? La explicación es muy simple: se llama política. Los méritos no sirven en este caso, dando lo mismo si Provoste estaba o no –no lo estaba, en cualquier caso- efectuando una revolución en la enseñanza. Tampoco fueron, como vimos, los méritos los que hicieron que ella llegara al cargo ministerial. Los apoyos políticos servirán… pero no de mucho. Ya es tarde. La caída es inminente.
Se dio un inédito caso en que los dos factores para cesar en su cargo a un ministro su cumplieron: primero, la causal de acusación –bien deducida a mi juicio- es jurídicamente correcta, cosa generalmente irrelevante dado que la acusación constitucional depende de las mayorías de las cámaras. Segundo, se dan las mayorías de acusación suficientes como para revisar la permanencia de Provoste en el cargo.
La defensa que la Presidenta (¿solidaridad de mujer simpaticona que no estaba apta para el cargo?) sólo complica al Gobierno. Bachelet no hizo lo que en su tiempo sí hizo uno que sí sabía de política. Lagos dejó caer sin misericordia a su amigo personal Carlos Cruz, porque sabía que en esto no hay amigos ni solidaridades. Y así es como Cruz terminó libre y Lagos pretende reelegirse hoy. Ahora, gracias al “abrazo del oso” dado por la Presidenta, respaldando públicamente a la ministra, si cae ella se cae un pedazo del Gobierno.
Así fue como Yasna, la querida Yasna, pasó a transformarse en un nuevo autogol del gobierno. Un error no forzado, una caída más. No se si esto signifique que la oposición suba siquiera una décima en las encuestas, pero de que la polítca no tendrá el mismo ritmo luego de esta acusación, de eso no cabe duda alguna.
Simpática, con buena labia, “chora” –proviene de la zona de los choreros- en el total sentido de la palabra, con buena figuración pública, la Ministra lo tenía todo. Convicción, respaldo de la Presidenta, apoyo popular. “Yasnagol”, como fue rebautizada por los medios por sus méritos futbolísticos apreciables en cuanto evento le diera popularidad al Gobierno, era carta ganadora segura para la senatorial del 2009.
Todo andaba demasiado bien. Había capeado la tempestad de sus seiscientos y pocos puntos (dijo que era como los primeros pololeos, que uno los recordaba mejores de lo que fueron), logró salirse con la suya desmontando y desarticulando al movimiento pingüino. Podría decisrse que la Presidenta incluso vió en ella a una versión Bachelet 2.0: una mujer sin mucho contenido pero con popularidad y “look” popular, una versión corregida y aumentada de sí misma.
Pero todo cambió de la noche a la mañana para Provoste… y para mal. “Yasnagol” está en la mitad del camino a la caída, igual que en el memorable libro “La hoguera de las vanidades”, en la que el conjunto de circunstancias hizo que el exitoso Sherman McCoy fuera carne tierna con la que los grupos raciales y políticos se dieron un festín- Igualmente, nuestra querida Yasna pasó de exitosa a enjuiciada.Del éxito al fracaso. De la luz a la oscuridad.
¿Cómo pasó tamaña e imprevista desgracia? La explicación es muy simple: se llama política. Los méritos no sirven en este caso, dando lo mismo si Provoste estaba o no –no lo estaba, en cualquier caso- efectuando una revolución en la enseñanza. Tampoco fueron, como vimos, los méritos los que hicieron que ella llegara al cargo ministerial. Los apoyos políticos servirán… pero no de mucho. Ya es tarde. La caída es inminente.
Se dio un inédito caso en que los dos factores para cesar en su cargo a un ministro su cumplieron: primero, la causal de acusación –bien deducida a mi juicio- es jurídicamente correcta, cosa generalmente irrelevante dado que la acusación constitucional depende de las mayorías de las cámaras. Segundo, se dan las mayorías de acusación suficientes como para revisar la permanencia de Provoste en el cargo.
La defensa que la Presidenta (¿solidaridad de mujer simpaticona que no estaba apta para el cargo?) sólo complica al Gobierno. Bachelet no hizo lo que en su tiempo sí hizo uno que sí sabía de política. Lagos dejó caer sin misericordia a su amigo personal Carlos Cruz, porque sabía que en esto no hay amigos ni solidaridades. Y así es como Cruz terminó libre y Lagos pretende reelegirse hoy. Ahora, gracias al “abrazo del oso” dado por la Presidenta, respaldando públicamente a la ministra, si cae ella se cae un pedazo del Gobierno.
Así fue como Yasna, la querida Yasna, pasó a transformarse en un nuevo autogol del gobierno. Un error no forzado, una caída más. No se si esto signifique que la oposición suba siquiera una décima en las encuestas, pero de que la polítca no tendrá el mismo ritmo luego de esta acusación, de eso no cabe duda alguna.
Monday, March 03, 2008
¿Qué se creen?
El terrorismo es la peor lacra social. Las FARC han asolado un hermoso país como Colombia y lo han transformado en un sitio invivible. Es cosa de preguntarle a tantos colombianos que han emigrado hacia nuestras fronteras. Pregúntentles, si pueden, cuantos parientes o amigos han caído por culpa de los "jóvenes idealistas"
En ese contexto, el enfrentamiento en el que murió el segundo personaje en importancia de la FARC parece una cosa propai de las reglas del juego en el combate antiterrorista. En él solo hay dos bandos: los que apoyan a los terroristas y los demás.
Ciertamente, Chávez (Venezuela) y Correa (Ecuador) se alinearon en contra de las víctimas y en favor de los terroristas. ¿Qué le importa a Chavez el tema si no tiene intereses comprometidos? ¿Cuál es la razón por la que, en lugar de colaborar en la lucha contra la FARC, Ecuador hace un escándalo porque el conflicto se desarrolló en sus fronteras?
Siento indignación. Pienso en las víctimas del terrorismo y no dejo de preguntarme por ellos ¿qué se creen estos tipos? ¿Hasta cuando se promueve la impunidad a los terroristas?
En ese contexto, el enfrentamiento en el que murió el segundo personaje en importancia de la FARC parece una cosa propai de las reglas del juego en el combate antiterrorista. En él solo hay dos bandos: los que apoyan a los terroristas y los demás.
Ciertamente, Chávez (Venezuela) y Correa (Ecuador) se alinearon en contra de las víctimas y en favor de los terroristas. ¿Qué le importa a Chavez el tema si no tiene intereses comprometidos? ¿Cuál es la razón por la que, en lugar de colaborar en la lucha contra la FARC, Ecuador hace un escándalo porque el conflicto se desarrolló en sus fronteras?
Siento indignación. Pienso en las víctimas del terrorismo y no dejo de preguntarme por ellos ¿qué se creen estos tipos? ¿Hasta cuando se promueve la impunidad a los terroristas?
Sunday, February 24, 2008
Lecciones del Festival de Viña
Lecciones del Festival de Viña
¿Puede dejar lecciones el Festival de Viña? Jaime Guzmán, que sabía mucho de opinión pública creía que sí. Iba todos los años, pues estaba convencido que era un buen barómetro del sentir popular. No dejaba de tener razón. Por eso, creo que hay que verlo y extraer e interpretar lo que la gente dice.
¿Qué se puede aprender de esta versión?
1. El populismo tiene costos. Los “animadores de kermesse”, como los ha motejado la prensa, han tratado por todos los medios de congraciarse con el público. ¿Les ha resultado? No parece ser así. El concierto de besuqueos, comentarios desatinados y discursos interminables, concesiones gratuitas a los artistas, bromas de doble sentido e hiperventilación hacen que la gente normal extrañe a gente grande –adulta en serio- como animador a cargo de un evento adulto.
2. Definitivamente Piñera no va a ser Presidente de Chile. Lo doy firmado, a año y medio de las elecciones. Es evidente que la gente no lo quiere. No me refiero solo a la rechifla generalizada cuando Kramer, imitándolo, señaló sus intenciones. Lo que pasa, y se notó en la reacción popular, es que la gente no le cree su "pura" vocación de servicio público
3. Muchos políticos han aprendido de Rocío Marengo que da lo mismo lo que se haga para figurar, lo importante es figurar. ¿O Navarro, Girardi, Avila y compañía son una cosa muy distinta de aquello? Todo vale por un pantallazo. Pegarle a un carabinero o a una reina ¿qué más da? Koala, Koala, Yaaa
4. Aún la calidad recibe premio. No obstante el marketing, Six Pack es solo un grupo de niñitos lindos que no cantan ni bailan. En cambio, Amango son chicos talentosos. Unos fueron premiados por el público. Otros sufrieron el escarnio de ser ignorados. Unos tuvieron que sufrir y otros disfrutaron en el escenario. ¡Qué distinto es tener talento y no tenerlo!
5. El concurso de reina del Festival ha derivado en lo mismo que se ha transformado nuestra televisión; en un mecanismo tribal tendiente a desatar las más bajas pasiones masculinas. ¡Uqé verguenza las reacciones de periodistas, profesionales universitarios, berreando por una chica en ropa interior! ¿Qué falta? ¿Que una “candidata” fornique en público con un periodista en el tristemente célebre “minuto feliz”? Lejos está esto de la prestancia y glamour de antaño. Me pregunto si hoy Bolocc, Tonka o Pampita se sentirán muy orgullosas de poseer el título de reina de viña.
6. La sobreexposición mata. ¿Es posible que Luchito Jara aparezca mañana, tarde y noche (literalmente) en UCTV? ¿No hay otro animador? Si vuelvo a escuchar de nuevo la broma del pan con mantequilla no veré más canal 13: lo prometo.
7. No es novedad: pero el Festival salva a los gobiernos que hacen agua. ¿O no, señora Provoste? Consejo para el gobierno: la próxima vez que implementen un Transantigo, háganlo la penúltima semana de febrero... con eso salvan de cualquier reacción.
¿Puede dejar lecciones el Festival de Viña? Jaime Guzmán, que sabía mucho de opinión pública creía que sí. Iba todos los años, pues estaba convencido que era un buen barómetro del sentir popular. No dejaba de tener razón. Por eso, creo que hay que verlo y extraer e interpretar lo que la gente dice.
¿Qué se puede aprender de esta versión?
1. El populismo tiene costos. Los “animadores de kermesse”, como los ha motejado la prensa, han tratado por todos los medios de congraciarse con el público. ¿Les ha resultado? No parece ser así. El concierto de besuqueos, comentarios desatinados y discursos interminables, concesiones gratuitas a los artistas, bromas de doble sentido e hiperventilación hacen que la gente normal extrañe a gente grande –adulta en serio- como animador a cargo de un evento adulto.
2. Definitivamente Piñera no va a ser Presidente de Chile. Lo doy firmado, a año y medio de las elecciones. Es evidente que la gente no lo quiere. No me refiero solo a la rechifla generalizada cuando Kramer, imitándolo, señaló sus intenciones. Lo que pasa, y se notó en la reacción popular, es que la gente no le cree su "pura" vocación de servicio público
3. Muchos políticos han aprendido de Rocío Marengo que da lo mismo lo que se haga para figurar, lo importante es figurar. ¿O Navarro, Girardi, Avila y compañía son una cosa muy distinta de aquello? Todo vale por un pantallazo. Pegarle a un carabinero o a una reina ¿qué más da? Koala, Koala, Yaaa
4. Aún la calidad recibe premio. No obstante el marketing, Six Pack es solo un grupo de niñitos lindos que no cantan ni bailan. En cambio, Amango son chicos talentosos. Unos fueron premiados por el público. Otros sufrieron el escarnio de ser ignorados. Unos tuvieron que sufrir y otros disfrutaron en el escenario. ¡Qué distinto es tener talento y no tenerlo!
5. El concurso de reina del Festival ha derivado en lo mismo que se ha transformado nuestra televisión; en un mecanismo tribal tendiente a desatar las más bajas pasiones masculinas. ¡Uqé verguenza las reacciones de periodistas, profesionales universitarios, berreando por una chica en ropa interior! ¿Qué falta? ¿Que una “candidata” fornique en público con un periodista en el tristemente célebre “minuto feliz”? Lejos está esto de la prestancia y glamour de antaño. Me pregunto si hoy Bolocc, Tonka o Pampita se sentirán muy orgullosas de poseer el título de reina de viña.
6. La sobreexposición mata. ¿Es posible que Luchito Jara aparezca mañana, tarde y noche (literalmente) en UCTV? ¿No hay otro animador? Si vuelvo a escuchar de nuevo la broma del pan con mantequilla no veré más canal 13: lo prometo.
7. No es novedad: pero el Festival salva a los gobiernos que hacen agua. ¿O no, señora Provoste? Consejo para el gobierno: la próxima vez que implementen un Transantigo, háganlo la penúltima semana de febrero... con eso salvan de cualquier reacción.
Monday, February 18, 2008
Pictures of The Cure
Gracias a Dios existe Febrero, mes que permite escribir de cosas relajadas y de mi agrado. Una de ellas, la que quiero compartir, me acompaña desde varios años: The Cure.
Es cierto: es una banda rara. No es común que se mantengan sin disolverse durante 32 años, que todavía llena estadios y que ha vendido cerca de 27 millones de discos, pese a que como dice Smith, ”nosotros vendemos bastantes discos (y) nuestra compañía discográfica no tiene muy claro porqué se venden.” Algo ha de tener. Aquí viene mi explicación de qué es lo que es ese “algo”
The Cure es un grupo contracorriente. No es pop; no es rock. No es propiamente dark ni son Góticos: son más bien sus Padrinos o, peor, sus abuelos (el propio Smith señala ser “la banda pop que los góticos se permiten escuchar); no es punk, pese a que en sus comienzos temas como “Killing an Arab” y “10:15 at Saturday Night” insinúan una cierta orientación en tal sentido. Su estilo es único. Tal vez se comprende aquello, de alguna manera, en su nombre: pretendían, ya desde sus orígenes, ser una “cura” frente a los excesos y luces de los Rod Steward, los Queen, y tantas bandas pop de aquellos años que deslumbraban con un falso brillo.
De ahí la brillante opacidad de los Cure. Es imposible no escuchar una canción de ellos y no reconocerlos. Eso es lo que uno puede denominar “estilo propio”: no como tantos que se repiten y autoplagian todo el tiempo. No, Smith y los Cure han desarrollado un producto único, inimitable –muchos lo han intentado- y auténtico, que se adapta a los tiempos y evoluciona. Que se ha transformado en una especie de bitácora de vida de Smith. Y que quienes los seguimos hace años la sentimos como propia.
A lo largo de 20 extraordinarios álbumes, The Cure lo han hecho todo en su propio e inconfundible estilo. La banda ha pasado la mayor parte de su carrera creando y explorando en los extraños lugares donde los mundos de la música popular y lo alternativo entran en conflicto. Han desarrollado un abanico de sonidos y estilos único y característico. En dicho proceso han creado un patrimonio de genial música contemporánea.
Una muestra de ella es mi favorita: “Pictures of You”. ¿Puede haber algo más sentido que "If only I'd thought of the right words /I could have held on to your heart/If only I'd thought of the right words/I wouldn't be breaking apart all my pictures of you."? La voz de Smith suena melancólica y desgarradoramente emotiva cuando dice que "There was nothing in the world/That I ever wanted more/ Than to feel you deep in my heart/ There was nothing in the world/That I ever wanted more/ Than to never feel the breaking apart all my pictures of you"
¿Demasiada melancolía? Puede ser. Pero todos tenemos nuestros cuartos de hora. Poder asumir dicho lado oscuro, sin embriagarse con él y sin renegar de él tampoco es señal de madurez. EL propio Smith asume la vida en dicho sentido: “no puedes mostrar tu lado melancólico cuando enfrentas a un abogado”, dice razonablemente.
Saber siempre dónde uno está parado es una virtud que se refleja en los detalles: Smith, por ejemplo, dice que “cada título de "Seventeen Seconds" es una pequeña historia de Kafka. Pero entonces nosotros no éramos nadie así que no pensé que nadie se molestara en demandarnos”. De más está decir que no se caracterizan por abusar de las entrevistas, pero las usan como elemento de merchandising. Y se asumen como producto.
Esa autenticidad es el sello de los Cure. La que lleva a Smith a afirmar que “me molesta ver a gente ya muy vieja haciendo música contemporánea. Todavía no alcancé ese estadio de persona vieja en el escenario. Cuando no me pueda parar y cantar por 3 horas, entonces es probablemente la hora de sentarme y comenzar a hacer música para películas.” Ojalá falten varios años -y albumes- para eso.
Es cierto: es una banda rara. No es común que se mantengan sin disolverse durante 32 años, que todavía llena estadios y que ha vendido cerca de 27 millones de discos, pese a que como dice Smith, ”nosotros vendemos bastantes discos (y) nuestra compañía discográfica no tiene muy claro porqué se venden.” Algo ha de tener. Aquí viene mi explicación de qué es lo que es ese “algo”
The Cure es un grupo contracorriente. No es pop; no es rock. No es propiamente dark ni son Góticos: son más bien sus Padrinos o, peor, sus abuelos (el propio Smith señala ser “la banda pop que los góticos se permiten escuchar); no es punk, pese a que en sus comienzos temas como “Killing an Arab” y “10:15 at Saturday Night” insinúan una cierta orientación en tal sentido. Su estilo es único. Tal vez se comprende aquello, de alguna manera, en su nombre: pretendían, ya desde sus orígenes, ser una “cura” frente a los excesos y luces de los Rod Steward, los Queen, y tantas bandas pop de aquellos años que deslumbraban con un falso brillo.
De ahí la brillante opacidad de los Cure. Es imposible no escuchar una canción de ellos y no reconocerlos. Eso es lo que uno puede denominar “estilo propio”: no como tantos que se repiten y autoplagian todo el tiempo. No, Smith y los Cure han desarrollado un producto único, inimitable –muchos lo han intentado- y auténtico, que se adapta a los tiempos y evoluciona. Que se ha transformado en una especie de bitácora de vida de Smith. Y que quienes los seguimos hace años la sentimos como propia.
A lo largo de 20 extraordinarios álbumes, The Cure lo han hecho todo en su propio e inconfundible estilo. La banda ha pasado la mayor parte de su carrera creando y explorando en los extraños lugares donde los mundos de la música popular y lo alternativo entran en conflicto. Han desarrollado un abanico de sonidos y estilos único y característico. En dicho proceso han creado un patrimonio de genial música contemporánea.
Una muestra de ella es mi favorita: “Pictures of You”. ¿Puede haber algo más sentido que "If only I'd thought of the right words /I could have held on to your heart/If only I'd thought of the right words/I wouldn't be breaking apart all my pictures of you."? La voz de Smith suena melancólica y desgarradoramente emotiva cuando dice que "There was nothing in the world/That I ever wanted more/ Than to feel you deep in my heart/ There was nothing in the world/That I ever wanted more/ Than to never feel the breaking apart all my pictures of you"
¿Demasiada melancolía? Puede ser. Pero todos tenemos nuestros cuartos de hora. Poder asumir dicho lado oscuro, sin embriagarse con él y sin renegar de él tampoco es señal de madurez. EL propio Smith asume la vida en dicho sentido: “no puedes mostrar tu lado melancólico cuando enfrentas a un abogado”, dice razonablemente.
Saber siempre dónde uno está parado es una virtud que se refleja en los detalles: Smith, por ejemplo, dice que “cada título de "Seventeen Seconds" es una pequeña historia de Kafka. Pero entonces nosotros no éramos nadie así que no pensé que nadie se molestara en demandarnos”. De más está decir que no se caracterizan por abusar de las entrevistas, pero las usan como elemento de merchandising. Y se asumen como producto.
Esa autenticidad es el sello de los Cure. La que lleva a Smith a afirmar que “me molesta ver a gente ya muy vieja haciendo música contemporánea. Todavía no alcancé ese estadio de persona vieja en el escenario. Cuando no me pueda parar y cantar por 3 horas, entonces es probablemente la hora de sentarme y comenzar a hacer música para películas.” Ojalá falten varios años -y albumes- para eso.
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